Las Naciones Unidas advierten sobre la inminente llegada de una ola tropical a Venezuela, que traerá consigo lluvias intensas y podría agravar la ya crítica situación tras el terremoto.
Esta condición climática amenaza a las miles de estructuras afectadas, muchas de las cuales ya colapsadas, y se proyecta un aumento en las cifras de damnificados.
La ONU estima que el número de personas afectadas podría ser considerablemente mayor al reportado oficialmente por el gobierno venezolano.