El balance de fallecidos por los terremotos en Venezuela asciende a 920, con 3.360 heridos y más de 50.000 desaparecidos según la ONU. La ONU estima que la cifra de fallecidos podría aumentar significativamente. La ayuda internacional fluye hacia el país, con rescatistas de diversos países colaborando en las labores de búsqueda y rescate.
La situación en La Guaira es crítica, con miles de damnificados que han perdido sus hogares. La sociedad civil se ha organizado para brindar apoyo, mientras las autoridades evalúan las fases de atención a la emergencia, que incluyen rescate, levantamiento de escombros, recuperación temprana y reconstrucción a largo plazo, esta última con una inversión estimada en millones de dólares y una duración de dos a tres años.
Se mencionan cuatro factores que influyen en la complejidad de la situación: el déficit de la red eléctrica, la vulnerabilidad de las infraestructuras costeras a la corrosión, la parálisis de la cadena de suministro y la persistente crisis económica. La ayuda internacional es crucial, pero se advierte que las necesidades de reconstrucción serán enormes.