Se entrevista a Valentín Aguirre sobre la dificultad de conseguir una "pole position" en el "Templo de la Velocidad" de Rafaela, destacando la alta velocidad y la complejidad de la puesta a punto del auto.
Aguirre describe la experiencia como un desafío adicional debido a las características únicas del circuito. A pesar de la dificultad, expresa disfrute en la competencia y planes de celebrar con un asado junto a su gente tras la carrera.
Se percibe su contento y expectativa por los resultados obtenidos, aunque con cierta reserva al hablar de su aprecio por los entrevistadores.