Los autos eléctricos existen desde principios del siglo XX y fueron más populares que los de gasolina debido a la facilidad de arranque. La mejora actual en las baterías y la electrónica ha impulsado su desarrollo, reviviendo la visión de Tesla.
Sin embargo, la energía para los autos eléctricos a menudo proviene de combustibles fósiles, generando emisiones indirectas. Tesla promovió la energía renovable y la transmisión inalámbrica, buscando un futuro sin dependencia de la extracción de combustibles para la electricidad.