Nikola Tesla fue pionero en la energía renovable, utilizando la fuerza de las cataratas del Niágara para transmitir electricidad mediante un sistema polifásico a ciudades como Buffalo y Nueva York. Vendió 40 patentes de motores polifásicos, fundamentales para la planta hidroeléctrica.
La energía hidroeléctrica, al ser renovable y no emitir CO2, no contribuye al cambio climático. Los inventos de Tesla en este campo, muchos aún en uso, sentaron las bases para la electrificación y la búsqueda de fuentes de energía limpias.