Nikola Tesla construyó la torre Wardenclyffe para un sistema global de transmisión inalámbrica de energía e información. JP Morgan financió el proyecto, pero retiró su apoyo cuando Guglielmo Marconi logró enviar un mensaje transatlántico utilizando las patentes de Tesla.
Morgan creía que la transmisión gratuita de energía de Tesla no sería rentable, a diferencia de su negocio de combustibles. A pesar de la visión humanitaria de Tesla, la falta de financiación y el interés comercial de Morgan impidieron la realización de su proyecto.