Expertos en infraestructura señalan que las características del terreno venezolano, como la presencia de sedimentos, humedad y salinidad, incidirán directamente en las labores de reparación y reconstrucción tras los recientes terremotos.
Se destaca el fenómeno del "doblete sísmico", que consistió en dos terremotos registrados con solo 39 segundos de diferencia. La escala de medición utilizada, basada en los parámetros del Servicio Geológico de Estados Unidos, clasifica estos eventos como "fuertes", con decenas de víctimas y daños millonarios, registrándose un promedio de 18 de estos sismos al año a nivel global.