En Venezuela, se reportan saqueos en locales afectados por los terremotos. Cientos de personas aprovechan la destrucción para llevarse mercadería expuesta, generando tensión y vulnerabilidad en las zonas de Catia Lamar.
Los saqueos abarcan alimentos, bebidas y electrodomésticos, evidenciando la desesperación y el caos social post-terremoto. Paralelamente, se organizan esfuerzos para llevar ayuda a las zonas afectadas, con camiones y autos particulares cargados de alimentos e insumos.