Se observan imágenes de edificios colapsados y una panorámica de 360 grados que muestra una ciudad devastada, similar a una zona bombardeada, tras el terremoto en Venezuela. Se reportan daños estructurales y la preocupación por la cantidad de personas que podrían haber quedado atrapadas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos confirma la magnitud del terremoto y el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emite una alerta para Bonaire, Venezuela, Curazao y Aruba. Se muestran grietas en las rutas y cortes de comunicación, evidenciando el caos.