La raza Angus domina el rodeo argentino, representando el 50% de los animales puros y hasta el 80% si se incluyen sus cruzas. Esto se debe a la genética de la raza, que le confiere grasa intramuscular (marmoleo) otorgando sabor, terneza y jugosidad a la carne.
Además de sus cualidades genéticas, la raza Angus se adapta a diversas geografías y climas, y posee una gran habilidad materna, lo que facilita la cría de terneros. Estas características la han convertido en la raza dominante en Argentina.