La ayuda internacional para las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela se está coordinando desde el gobierno central, encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, con asesoría de la ONU y la Cruz Roja. Sin embargo, existe preocupación porque la ayuda pesada no está llegando con la celeridad necesaria a La Guaira y Caracas.
Debido a que el aeropuerto Simón Bolívar de La Guaira está inhabilitado, la carga pesada se está recibiendo en una base militar a dos horas de Caracas, y luego se transporta por tierra. La lenta llegada de esta ayuda, sumada a la precaria infraestructura venezolana, genera incertidumbre sobre la eficacia de las labores de rescate en las horas cruciales que definen la supervivencia de las víctimas atrapadas.