Un ensayo del INTA en la cuenca del Salado demostró que aumentar el tamaño de las vacas no es eficiente para lograr mayor peso de faena. Se observó que si bien el peso del ternero se incrementa con el peso de la madre, mantener vacas de mayor tamaño en el rodeo resulta ineficiente en relación a la cantidad de kilos que destetan.
Se ha visto un incremento en la venta de semen de toros con bajo peso al nacer pero alto peso a faena, lo que se transmite a un alto peso final. Esto ha llevado a un aumento del peso de faena de las vacas en los últimos años, implicando mayores requerimientos y posibles fallos en la preñez.
La investigación se centra en determinar si es más eficiente modificar el biotipo de la madre o utilizar herramientas como la selección genética para incrementar el peso de faena. Las asociaciones argentinas ofrecen evaluaciones genéticas que permiten seleccionar toros con crecimiento explosivo pero que no sigan creciendo más allá de los dos años, alcanzando así el peso final.