Se enfatizó la fe para ser transformados de criaturas a hijos de Dios y poder servirle. La jornada tuvo como objetivo fortalecer la comunión con Dios y renovar el compromiso de quienes dedican su tiempo al servicio.
Los participantes fueron motivados a continuar esta labor con fe y dedicación, siendo esta una elección especial dada por Dios. Se destacó la importancia de ganar almas y ayudar a quienes necesitan de Dios.
Se compartió la experiencia personal de cómo Dios ayudó en momentos de tristeza y depresión, impulsando el deseo de ayudar a otros y de entender las necesidades ajenas. La disposición a escuchar la voluntad de Dios fue un punto clave.