Tulio, oriundo de Tinogasta, explica el proceso de construcción con adobe, que consiste en mezclar tierra arcillosa con paja y bosta de animales, dejando reposar la mezcla antes de su uso.
Se destaca la resistencia sísmica y la frescura en verano que proporcionan las construcciones de adobe. La técnica de doblar la madera para los techos se lograba sumergiéndola en agua, un método ingenioso pero que requería mucho tiempo.
La inspiración para el uso del adobe podría provenir de las técnicas de construcción del hornero, un pájaro local, según se teoriza. La llegada de los españoles introdujo nuevas técnicas europeas, fusionándose con las preexistentes.
Las puertas de estas construcciones utilizan un sistema de quicio con ejes de madera que encastran en agujeros, permitiendo su pivote.