Se informa que el padre de Adam, a pesar de ser un excelente abogado, fue un mal administrador, acumulando deudas considerables. El buffet que poseía prosperó, pero la casa y los sirvientes generaron gastos excesivos.
La casa será subastada para pagar las deudas, pero se anticipa que el producto de la venta apenas cubrirá el 20% de lo adeudado, lo que genera incertidumbre sobre la situación financiera restante.