La policía de la ciudad desbarató una banda organizada que operaba desde la villa de San Petersburgo, logrando la detención de varios de sus integrantes. La organización criminal era liderada por Gonzalo Comita Villalba y se dedicaba a cometer robos a choferes de aplicaciones, utilizando una base de operaciones en dicha villa.
El operativo policial logró desmantelar una nueva ola de robos que afectaba a los choferes de aplicaciones. Se destaca que la banda actuaba de forma organizada, con roles definidos para cada miembro, lo que dificultaba su accionar.