Se cuestiona la presencia de una única barrera en un lado del paso a nivel, sugiriendo que se robaron el sistema del otro lado. La norma de seguridad indicaría la necesidad de barreras en ambos lados para un cruce seguro.
Se especula que la falta de inversión y el robo de sistemas contribuyen a la precariedad de la seguridad en los pasos a nivel. La ausencia de una barrera completa en ambos lados aumenta el riesgo para los conductores, como en el caso de Ernestina Páez.