Vecinos de San Isidro reclaman por el mal funcionamiento de las barreras en los pasos a nivel, especialmente en la barrera de San Espeña, que aseguran que "siempre anda mal". A pesar de los intentos del municipio por repararla, la respuesta es que depende de "Nación", generando un cuello de botella en la resolución del problema.
Se relata que en ocasiones los vecinos levantan la barrera por sí mismos para pasar, lo cual representa una imprudencia pero evidencia la frustración ante la falta de mantenimiento. La policía federal también interviene en la jurisdicción de las vías del ferrocarril, pero la responsabilidad última de las barreras parece recaer en un nivel superior.
Estos testimonios ponen en duda la versión oficial de que la barrera estaba baja y funcionando correctamente al momento del accidente de Ernestina Páez, sugiriendo que las fallas en la infraestructura podrían haber sido un factor determinante en la tragedia.