Se cuestiona la gestión del gobierno de Milei en relación a la permanencia de Adorni como Jefe de Gabinete, señalando una "gran miopía" presidencial.
Se critica que la decisión de remover a Adorni se tomó de forma tan tardía y agónica, lo que habría trabado al gobierno en el Congreso y en otras áreas. Se recuerda que la situación se arrastra desde marzo.
Se menciona el episodio donde el presidente Milei, Karina Milei y el gabinete apoyaron públicamente a Adorni durante una presentación en el parlamento. Se señala que en su última entrevista, Adorni se "embarraba más" en lugar de defenderse.
Se especula que la decisión de remover a Adorni se hizo inminente ante la posibilidad de una sesión en el Congreso que podría haber sido perjudicial para el gobierno. Karina Milei habría reconocido que era mejor sacarlo antes de que fuera forzado.