La investigación sobre el brutal crimen de Graciela, perpetrado por su hijo Nacho, avanza con detalles cruciales. Se revela que Nacho confesó a un amigo haber asesinado a su madre, lo que llevó a la policía a descubrir el cuerpo enterrado en el jardín de la vivienda.
Este hecho, sumado al intento de homicidio contra su padre, conmociona a la opinión pública. El móvil del crimen sigue siendo un enigma, pero la confesión del joven a su amigo es una pieza clave para la fiscalía 1 de Morón.
La cobertura periodística se centra en los detalles del caso, la posible ausencia de antecedentes de Nacho y las circunstancias que rodearon estos actos de violencia extrema.