Lautaro, de 17 años, fue asesinado en San Francisco Solano al intentar proteger a su padre durante un robo. El joven recibió tres disparos fatales en la espalda mientras se interponía entre los asaltantes y su padre.
El padre, Marcelo, relató entre lágrimas la secuencia del ataque y la impotencia de no poder salvar a su hijo, quien se sacrificó por él. La familia se encuentra destrozada por la pérdida.