Las autoridades de Crimea, península anexada por Rusia, declararon estado de emergencia ante el incremento de ataques aéreos por parte de Ucrania. El gobernador de Crimea señaló previamente desafíos relacionados con la escasez de combustible.
Kiev justifica estos ataques como represalias por los bombardeos rusos casi diarios contra civiles e infraestructura energética ucraniana. Rusia se anexionó Crimea en 2014, un acto no reconocido por la mayoría de los países, mientras Ucrania continúa reclamando la península como parte de su territorio.