Se describe a Manuel Belgrano como un protagonista de la "transición a la modernidad", una era de cambio conceptual entre 1750 y 1850, donde surgieron el liberalismo político y económico.
Belgrano, con formación universitaria y un profundo patriotismo, fue un "sujeto plenamente moderno" que buscó transformar la realidad de su tiempo. Ocupó cargos de responsabilidad, primero como funcionario de la administración hispano-colonial y luego con un rol estelar en las guerras por la revolución y la independencia americana.
Se destaca que Belgrano pensó el país en tiempos fundantes, evolucionando de ser un reformista dentro de la monarquía ilustrada a un gestor y ejecutor de la Revolución de Mayo y la independencia americana, al percibir el desencanto con la corona y sus censuras a las iniciativas de transformación.