María Eugenia Vidal reiteró su testimonio en la causa contra Martín Insaurralde, aportando información como experta en lavado de dinero. Detalló cómo, junto a Ricardo López Murphy, impulsó la denuncia al observar el enriquecimiento evidente del ex funcionario y la necesidad de investigar las rutas financieras.
Vidal describió las rutas del dinero a través de contratos públicos, testaferros y oficinas, explicando cómo se investiga el lavado de activos. Subrayó la "hostilidad" de la jurisdicción de Lomas de Zamora y la falta de colaboración de la justicia, a pesar de sus esfuerzos por aportar pruebas y nombres en la causa.