El contador de la familia Insaurralde declaró que firmaba estados contables sin verificar la correspondencia con los movimientos de la empresa y que su firma fue utilizada sin su autorización para declaraciones juradas. El contador se apartó de la familia al notar discrepancias patrimoniales.
La causa judicial por enriquecimiento ilícito contra Martín Insaurralde se reactivó tras tres años de inactividad, impulsada por la difusión de un video. Se investiga el rol de sociedades y la posible simulación para el lavado de dinero. El fiscal Sergio Mola había solicitado la indagatoria de Insaurralde y otros implicados en 2023, pero el juez Ernesto Kreplak no los citó a declarar.
La investigación se centró en una lujosa casa de fin de semana en San Vicente, propiedad de una empresa y cedida en préstamo a Insaurralde y Jessica Sirio. Se cuestiona por qué una empresa sin fines de lucro poseía una vivienda particular y por qué esta propiedad no figuraba en las declaraciones juradas de Insaurralde como funcionario público.