La ayuda en Venezuela tras el terremoto se extiende más allá de la donación de bienes, con voluntarios y colectivos de motorizados poniendo sus manos y vehículos al servicio de las tareas de rescate. A pesar de la politización histórica de estos grupos, en esta emergencia han priorizado la solidaridad.
La distancia entre Caracas y La Guaira, de aproximadamente 30 kilómetros, permite una rápida movilización de ayuda. La imagen de estos colectivos trabajando desinteresadamente se ha vuelto un símbolo de la unidad del pueblo venezolano en momentos de crisis.