Se argumenta que Venezuela está al borde de ser un estado fallido, con un gobierno de dudosa legalidad y legitimidad, comparándolo con una dictadura.
Se señala que, a diferencia de Cuba, Venezuela tiene un presidente encargado cuya procedencia es cuestionable y que el dictador está preso en Estados Unidos.
Se destaca la grave situación económica, con salarios mínimos de menos de un dólar, y la dificultad para acceder a ayuda internacional debido al bloqueo de comunicaciones.