El geólogo Andrés Folguera describe la situación en Venezuela como un evento de "muy mala suerte", con dos sismos de gran magnitud ocurriendo muy cerca en el tiempo.
Agrava la situación el declive económico y social del país, sumado a un estado ausente para paliar la crisis sanitaria que se avecina. Ocho hospitales fueron afectados y tuvieron que ser evacuados.
Folguera compara la situación con el trauma colectivo de Haití en 2010, y señala que la sociedad se está organizando individualmente ante la falta de intervención estatal.