Las defensas antiaéreas rusas derribaron 660 drones ucranianos de largo alcance sobre 12 regiones de Rusia, incluyendo Crimea, el Mar Negro y el Mar de Azov, en lo que se reporta como el mayor ataque de este tipo desde el inicio de la guerra.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó la interceptación y aniquilación de 60 drones de ala fija. Estos ataques, según canales de Telegram, buscan aislar la parte este de Zaporizhia mediante bombardeos en los accesos a puentes sobre el río Níper.