La robótica avanza con robots humanoides y cuadrúpedos capaces de desenvolverse en terrenos complejos y realizar tareas de rescate en situaciones de desastre. El robot humanoide Tien Kung, desarrollado en China, puede sortear obstáculos y adaptarse a diversos entornos.
Estos avances tecnológicos son cruciales para asistir a humanos en situaciones complicadas, como derrumbes o catástrofes, donde su agilidad y capacidad de adaptación pueden marcar la diferencia.