La reconstrucción de Venezuela tras el terremoto podría llevar meses o años, comparándose la situación con la de países fallidos como Haití. Se critica la falta de políticas públicas y de un protocolo de emergencia efectivo, lo que agrava la crisis del sistema de salud.
La militarización de La Guaira, anunciada por Delcy Rodríguez, y la necesidad de que los voluntarios se registren, genera burocracia y retrasa la llegada de ayuda. A pesar de la urgencia, la ayuda humanitaria tarda en llegar a las zonas más afectadas.
La solidaridad de los venezolanos se manifiesta a través de la organización de centros de acopio y la recolección de insumos y equipos de rescate, incluso trascendiendo fronteras. Se busca agilizar la llegada de ayuda mediante el sistema de Naciones Unidas, pero aún no hay centros de acopio establecidos en Buenos Aires.