La magnitud de la catástrofe en Venezuela, con costos de reconstrucción estimados en más de 100 mil millones de dólares, es comparada con grandes proyectos internacionales, pero se considera inviable su recuperación sin ayuda externa masiva.
Se plantea la necesidad de unificar esfuerzos a nivel internacional, incluyendo a Estados Unidos, Rusia y otros países con capacidad económica, para afrontar la reconstrucción. Se advierte que el proceso será largo y complejo, requiriendo no solo fondos sino también la importación de materiales y mano de obra especializada.