El geólogo Andrés Folguera describió una falla como una profunda fractura en la corteza terrestre, con potenciales cientos de kilómetros de largo y profundidades de hasta 15 kilómetros. Durante un sismo, estas fallas experimentan desplazamientos que pueden superar el metro, generando las ondas sísmicas que percibimos.
Folguera aclaró que, si bien estos desplazamientos pueden afectar la corteza terrestre, el principal efecto destructivo de estos sismos en Venezuela se debe a la onda sísmica y el colapso de infraestructuras, más que a un desplazamiento geográfico significativo.