El cronista relató una anécdota de campo: al entrevistar a un vecino tras un choque entre un auto y un tren, asumió que se trataba de una mujer por su voz y apariencia, pero el entrevistado aclaró ser un hombre.
El periodista explicó que la voz del hombre era de una persona mayor, lo que generó la confusión inicial. Afortunadamente, logró disimular el error y retirar el micrófono antes de que la situación se volviera más incómoda, destacando la importancia de la agilidad en el periodismo callejero.