Bélgica y Suiza emitieron alertas máximas por la ola de calor, proyectando que Bélgica podría cerrar la semana más calurosa de su historia. Alemania e Italia registraron apagones y cancelaciones de eventos deportivos.
Científicos del Imperial College de Londres vinculan la precocidad y crudeza de esta ola de calor a la aceleración del cambio climático y la formación de un domo de alta presión.