Se realizó un minuto de silencio en el partido entre Noruega y Francia como gesto de unión, cercanía y empatía hacia el pueblo venezolano, que atraviesa momentos de dolor debido a un doble terremoto. Esta decisión fue de la FIFA.
Se mencionó que el contexto político en Venezuela ha cambiado, ya no estando el "dictador Maduro" y asumiendo Delcy Rodríguez como presidenta encargada, quien tiene buena relación con Estados Unidos. Se especula si esto influyó en la decisión de recordar y abrazar a los venezolanos afectados por el terremoto.