Se analiza la posible renuncia de Manuel Adorni, vinculada a gastos personales y a su explicación sobre la procedencia del efectivo utilizado. Se menciona la climatización de una pileta, la compra de una parrilla similar a la de Messi y la adquisición de una máquina para jugar videojuegos.
La forma en que Adorni obtuvo el dinero y su explicación en una entrevista televisiva son puntos clave que habrían agravado su situación. Se sugiere que ni siquiera el presidente Javier Milei creyó su versión, dado que no hubo un comunicado oficial de apoyo.
La entrevista generó una interna dentro del círculo cercano a Adorni, dividiendo opiniones sobre si debía dar esa explicación. Se menciona que la gota que colmó el vaso fue la declaración de haber pagado 245 mil dólares en efectivo, lo cual habría sido comunicado al presidente por un ministro, marcando un quiebre.