La narración se centra en la historia bíblica de Josué y la conquista de Jericó. Se relata cómo Josué, sucesor de Moisés, lideró al pueblo de Israel a través del río Jordán durante la época de lluvias, un evento milagroso donde las aguas se detuvieron formando una pared.
Posteriormente, se describe la estrategia de Josué para tomar Jericó: rodear la ciudad durante siete días y gritar en el séptimo. Al hacerlo, las murallas cayeron, permitiendo la victoria sobre la ciudad. Se menciona también la aparición del "príncipe del ejército del Señor" (Jesús antes de la encarnación) a Josué para darle instrucciones y asegurar la victoria.