Se analiza la carta natal de Lionel Messi, comparando su cumpleaños el 24 de junio con el 24 de diciembre, asociándolo a figuras "salvadoras". Se le describe con el Sol en Cáncer, lo que le otorga una naturaleza sensible, familiera y contenedora.
Se destaca su Luna en Géminis y, crucialmente, su ascendente en Acuario. Este último se asocia a ser "el raro", "el diferente", el que no encaja, y explica su destino y genialidad en el fútbol, recordando que casi queda fuera de la carrera por problemas de desarrollo. Se menciona que este ascendente lo lleva a hacer lo inesperado, como un milagro.