Una reunión en París entre el juez Ariel Lijo y el ministro de Justicia, Juan Bautista Maite, habría resultado en una advertencia al gobierno: "No nos podemos hacer más los boludos". La justicia, a través del fiscal Gerardo Polichita, avanza en la investigación por enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, quien admitió tener 500 mil dólares "en negro" y haber decidido gastarlos al asumir su cargo.
La explicación de Adorni sobre el manejo de su dinero es considerada "curiosa" por los analistas. Polichita enfrenta la presión de procesar al funcionario, mientras que Lijo considera que la situación es aún más compleja. Se especula que la advertencia de Lijo a Maite se tradujo en un ultimátum al gobierno: procesar a Adorni o a su sucesor.