Se cuestiona la demora en el allanamiento de la propiedad de Martín Insaurralde, que permitió que el vestidor donde se halló dinero apareciera vacío. Se plantean dudas sobre la actuación judicial y la posible filtración de información.
Se compara la situación de Adorni con la de Insaurralde, señalando que el nivel de las acusaciones contra este último escala a "nivel mafia". Se menciona la figura de Jessica Sirio y su presunta participación en el enriquecimiento ilícito de Insaurralde.