Javier Fernández Lima describe la profunda tristeza y el impacto macabro que el caso de su hermano Diego ha tenido en su vida. A pesar del tiempo transcurrido y la aparición de los restos, el dolor persiste y dificulta el descanso.
Javier agradece a Gustavo Cerati y a sus fanáticos, ya que considera que su apoyo contribuyó a mantener el caso visible y a darles fuerzas para seguir buscando la verdad. La historia de Diego es una "triste historia" que marca la vida de la familia Fernández Lima.