Javier Fernández Lima, hermano de Diego, relata el profundo dolor y la incertidumbre que han marcado la vida de su familia desde la desaparición de su hermano hace 41 años. La aparición de los restos de Diego, un año atrás, significó el cierre de una etapa de búsqueda, pero no de sufrimiento.
Javier describe cómo creció con la foto de su hermano en la pared, un recordatorio constante de la ausencia y la falta de respuestas. La mención a Gustavo Cerati surge como un elemento que, a través de su música y la difusión mediática, contribuyó a mantener el caso presente y a generar un llamado a la verdad.