El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) trabaja en el desarrollo de nuevas variedades de arroz para mejorar el rendimiento y la resistencia a condiciones climáticas adversas, respondiendo a la demanda tanto interna como externa.
Se presentaron dos nuevas variedades: Carandú Intacl, que reduce el ciclo de afloración y el consumo de agua, y Ibaté Intacl, con mayor tolerancia a la roya del arroz, una de las principales limitantes bióticas. Estas variedades buscan optimizar la producción y reducir costos, especialmente el del agua, que es un factor importante en Entre Ríos.
Las semillas desarrolladas por el INTA se caracterizan por su alta calidad y pureza, y están destinadas a satisfacer la demanda de mercados internacionales como Brasil, Chile y Centroamérica, que valoran la alta calidad del grano y los bajos límites de pesticidas.