Tres delincuentes asaltaron una fiambrería en Morón con aparente tranquilidad, exigiendo efectivo. Una de las empleadas, visiblemente afectada y pidiendo disculpas por no tener dinero, les mostró la carpeta del día para demostrar que no había efectivo, ya que las transacciones son principalmente virtuales.
Los asaltantes, tras llevarse poco más de 120 pesos y una botella de vino, se excusaron diciendo que robaban porque no tenían para comer, para luego saludar descaradamente a las empleadas antes de huir. La empleada, Lorena Buendía, relató el traumático suceso, destacando la presencia divina que le dio tranquilidad para manejar la situación.