La tensión se apoderó del final del partido cuando Canovio, visiblemente frustrado, cometió una dura falta sobre Cubarcí, lo que derivó en su expulsión. La acción dejó a Uruguay con diez hombres en un momento crucial.
Los comentaristas calificaron la jugada de "patadón" y señalaron la descontrolada reacción del jugador uruguayo. La expulsión significaba un duro golpe para las aspiraciones de Uruguay de revertir el marcador y clasificar a la siguiente fase de la Copa del Mundo.