El estadio AT&T cuenta con un sistema de techo retráctil y pararrayos que lo protegen de tormentas eléctricas e inclemencias del tiempo, evitando suspensiones de partidos.
Se destaca la arquitectura del estadio y su capacidad para albergar a un gran número de espectadores. Los alrededores del estadio también cuentan con sistemas de protección similares, abarcando grandes áreas de estacionamiento.
La infraestructura del estadio está diseñada para soportar las condiciones climáticas habituales en la zona, garantizando la continuidad de los eventos deportivos.