Se planteó el debate sobre la necesidad de un seguimiento especial para personas con adicciones, incluso después de cumplir con una internación, sugiriendo que si reinciden o caen, debe haber un sistema de ayuda más robusto.
Se mencionó que Ernestina había tenido inhabilitaciones previas para manejar y que, aunque estaba haciendo teatro y cumpliendo su trabajo, la negligencia en el funcionamiento de las barreras podría ser un factor determinante en el accidente. Se destacó la importancia de esperar las pericias oficiales.