Kike Domínguez reflexiona sobre cómo mantener las ganas en los jóvenes talentosos, señalando que muchos abandonan o son abandonados en la adolescencia. Él considera que no enseñó nada futbolístico a Messi, sino que protegió su sueño.
Domínguez enfatiza la importancia de que los niños compitan, aprendan, se esfuercen y trabajen por sus sueños. Para lograrlo, deben ser respetuosos, no faltar a prácticas, evitar peleas, respetar a árbitros y dirigentes, ser buenos alumnos y tener buena relación con los padres. Según él, si un chico tiene condiciones y un sueño claro, llegará a ser jugador profesional.
Afirma que el trabajo es fundamental para alimentar la pasión y el sueño. La clave para que Messi esté en la cima es su sueño claro y su gran pasión, lo que le permite mantenerse en el nivel más alto del fútbol mundial, algo reservado para los elegidos que saben lo que quieren.