Se detalló el funcionamiento de las promotoras y modelos en boliches y eventos durante los años 90 y 2000, destacando que muchas eran estudiantes universitarias que buscaban ingresos extra.
Se mencionó la figura de Jessica Sirio y su madre, quienes asistían a los desfiles. Se explicó que el pago por desfile rondaba las 50 a 100 mil pesos de la época, y que a veces se realizaban combos de hasta tres desfiles por noche.
Se comparó la situación con Wanda Nara, quien no participaba de este tipo de actividad y acudía con sus padres. También se nombró a otras figuras como Andrea Esteves, Delfina Jerez Bosco, Zaira Nara y Jacqueline Dutra. Se hizo hincapié en que la asistencia de las madres era común en esa época, algo que hoy sería cuestionado.